El parto normal – Mi cuerpo es capaz, mi cuerpo es fuerte

Tengo que escribir sobre esto, me lo debo a mi misma. Se lo debo a esa mujer que acostada en el piso gritando pensó que nunca lo lograría. Se lo debo a esa mujer que pidió a gritos que le practicaran una cesárea y se lo debo también a esa mujer que al día siguiente de haberlo logrado se dijo a sí misma que no volvería a pasar por eso nunca más hasta que olvido el dolor y estuvo dispuesta a vivirlo otra vez porque se dio cuenta de que es lo más maravilloso que le había pasado en la vida. Esa mujer soy yo y también eres tú. Sé que no todas corremos con la misma suerte, se qué nadie te ofrece un menú en donde puedes decidir si quieres un parto o una cesárea, pero sé también qué hay muchas cosas que pueden ayudarte a darte cuenta de que el parto es tuyo y que tu mayor aliado o tu peor enemigo será tu cabeza. Cuando hablé con amigas que estaban próximas a dar a luz les dije ‘vas a sentir que no puedes, vas a sentir morir, es ahí cuando más inteligente y fuerte debes ser para poder convencer a tu propia cabeza de que tu SI puedes’. Es precisamente esa lucha y ese triunfo el que te sacude y te dice ‘si pudiste esto no hay nada en el mundo que no seas capaz de hacer’. El parto normal empodera. El recuerdo del dolor ya lo tengo en blanco y negro pero el recuerdo de la sensación de triunfo todavía la tengo en HD. Después de tanto esfuerzo, sudor, lágrimas, miedos y calambres, sentí lo que debe sentir una persona al coronar el Everest (sin oxígeno), un agotamiento total acompañado de un sentimiento de autovaloración indescriptible. Después de ese momento jamás vuelves a ser la misma es por eso que quiero compartir estos tips para aquellas mamás que están próximas a dar a luz.

1. Ejercicio en el embarazo. El parto normal es físicamente demandante, cada músculo de tu cuerpo trabajará contigo para lograr sacar a ese bebé. También te aliviará esas últimas semanas en las que la panza pesa mucho.
2. Exterioriza tus miedos. Habla con tu pareja o la persona que te acompañará en el parto acerca de las cosas que te asustan. No dejes que los fantasmas invadan tu cabeza.
3. Sigue un curso profiláctico para que sepas que esperar y cómo reaccionar a cada uno de estos momentos. Puedes hacer un curso convencional, buscar una doula o incluso hacerlo por internet. Escoge lo que más te convenga y se conecte con tu forma de ser. No olvides jamás que el conocimiento es poder.
4. Habla con tu ginecólogo y planifica tu parto. Te ayudará mucho poner por escrito que quieres hacer en diversas circunstancias. Evidentemente muchas cosas se saldrán de su ruta pero saber que estás preparada te dará la confianza que necesitas.
5. El parto es un momento íntimo. Las estadísticas dicen que a mayor número de acompañantes, mayores las posibilidades de que tu parto termine en cesárea. La abuelita, tias y amigas pueden esperar, recuerda que el proceso de recuperacion de una cesárea es doloroso y muchas veces puede ser un desencadenante para la depresión post-parto.
6. Vive el parto como un momento de amor entre tú y tu pareja. Permítele que el cumpla su rol. Personalmente, lo único que quería escuchar en ese momento era su voz porque el me tranquilizaba. El nunca perdió la calma y el escucharle decir ‘SI PUEDES’ fue el empujón que necesitaba para dejarme llevar.
7. Infórmate. El conocimiento es poder. Mientras más sepas es mejor. Algo que para mí resulto particularmente importante es entender bien cómo va a ser el proceso, saber que esperar y comprender que es la sensación de pujo y así mismo saber pujar. Puede ser que en el momento del parto te olvides por los nervios, en ese caso puedes pedirle a tu doctor que te explique y eso te ayudará a refrescar la memoria.

Espero que estos tips te hayan servido y que si estás próxima a dar a luz te ayude a prepararte para la cita más importante de tu vida. Recuerda que tu cuerpo ha sido creado para esto y que existen miles de mujeres que lo han hecho y tú también puedes ser una de ellas. Confía en y confía en tu cuerpo. Abre tu corazón para recibir cada dolor, cada gota de sudor y cada lágrima con el corazón abierto, así serás testigo del verdadero milagro de la vida.

Hasta la próxima 🙂

¡Oh bendita rutina, nosotras las madres, te saludamos!

Recuerdo, vagamente, pero recuerdo, esos primeros días de nacido de Salvador. Pasamos muchos días en el hospital por las complicaciones del parto y pude ver como mi hijo funcionaba como un reloj suizo entrenado por las muy experimentadas enfermeras para comer exactamente cada tres horas y dormir en el ínterin sin chistar. Salimos de ahí y yo simplemente no podía moderar mi necesidad de apego a este ser que siendo tan mío parecía tan ajeno durante estos días. Mientras pude, no lo solté ni un minuto ni en el día ni en la noche y recuerdo la angustia que me provocaba tener que irme de la casa a trabajar al menos un par de horas. Recuerdo también a mi mamá decir que nosotros nos dormíamos de diez a dos y que eso era buenísimo porque ella tenía oportunidad de ir hacer compras, bañarse y hacer otras cosas y a pesar de que esto suena increíblemente atractivo ahora, en ese momento yo no comprendía que tenía de bueno separarse de tu hijo durante tanto tiempo. Mas o menos a los cuatro meses de mi bebé me di cuenta, mi mamá tenía razón (es increíble cuantas veces nos repetimos esto durante la maternidad). Escribí un mensaje al grupo familiar de whatsapp diciendo ¨Estoy agotada, no he dormido nada en meses, Salvador necesita rutina y vamos a hacerlo de la siguiente manera¨.

Tome la decisión de armar una rutina, pero déjenme decirles algo, armar rutina para una persona desordenada como yo, resulto ser más difícil de lo que jamás imagine y tampoco imagine que ser desordenada iba a ser un problema al momento de ser mamá. Pero aquí surge mi pregunta ¿Está mi hijo condenado a una vida desorden por tener una mamá desordenada? Respuesta rotunda: NO! Nuestros hijos no están condenados a nada por una predisposición genética, nosotros somos capaces de modificar todas estas ¨cargas ¨ con conciencia y utilizando herramientas prácticas que son fáciles de aplicar ¿Podemos hacer rutinas sin utilizar herramientas? ¡Por supuesto! Pero quiero contarles algo, todo, en asuntos de maternidad, tiene que ver con prueba y error. Mi primer intento de rutina de ese momento de la vida de Salvador al que me remonté hace pocos párrafos resulto ser un intento fallido ¿Por qué? Falta de estructura y decisión. La rutina es principalmente una cuestión de constancia, sin excepciones, sin excusas. No me refiero a no volver a salir de la casa pero si a respetar los tiempos de tu bebé y su rutina. Esto no lo aprendí hasta el segundo intento, para los once meses de mi bebé, yo ya trabajaba y la falta de sueño me estaba matando. Fue ahí cuando una compañera de trabajo me dijo que ella hacía que la rutina de sus hijos se cumpla sin importar donde estaba ¿Ejemplo? Sus hijos se bañaban a las siete de la noche, podía estar en la conchinchina pero llegaban las siete, pedía una duchita y sus hijos se bañaban ahí sin romper con su rutina. Este consejo me dio luz, y fue así como decidí tomarme 21 días para implementar el hábito de la rutina y como por arte de magia mi hijo durmió toda la noche de siete a siete y yo volví a ser gente. Pero nuevamente, prueba y error. Llegaron las vacaciones de navidad y perdimos el orden, nos dejamos llevar por los múltiples eventos y la rutina fue lo último que tomamos en cuenta. Ahora lo volvemos a intentar, pero blindamos la rutina a prueba de balas por medio de una estructura que además involucrará a Salvador en cuestión en el proceso de ¨reorganización¨.

Está vez la prueba y error viene con menos oportunidades de error porque utilizaré una herramienta que ya utilizo en el aula, que sé que funciona y que además a los niños les encanta. ¡Bienvenidos al mundo del calendario visual! El calendario visual es básicamente una estructura donde los niños pueden ver que su día ha sido planificado, que existen varias actividades que deben cumplir y que el futuro de cierta manera se puede predecir. Hay que tomar en cuenta una cosa, un niño sin estructura, especialmente a temprana edad, encuentra que el mundo es impredecible y esto como es lógico le genera mucha ansiedad. Si un niño sabe que es lo que va a pasar se puede preparar e incluso aprende a esperar por las cosas que le gustan, por ejemplo, si te pide jugar tu le puedes decir ¨mira (usará su sentido de la vista), sí vamos a jugar, pero fíjate que primero tenemos que comer para después poder llegar a ese momento del día¨.

Encuentro que está herramienta es infalible, no puedo garantizar que con esto voy a lograr que duerma toda la noche (aunque definitivamente si lo creo), pero sí estoy segura de que me va a ayudar a que el crezca con hábitos de disciplina y orden. Pronto cargaré en el Blog las fotos del calendario visual que estamos construyendo en casa por si necesitan ideas más concretas, también les dejo instrucciones puntuales de como realizar tu calendario visual en casa.

¡Hasta la próxima!

Instrucciones para construir un calendario Visual

  1. ¡Mientras antes, mejor! Adaptarse a una rutina y tener límites claros te puede evitar muchos problemas en el futuro, incluso te puede ayudar para tener una mejor adaptación a su escolaridad.
  2. El calendario debe estar visible y fácil de interpretar
  3. Es más efectivo si lo construyen en conjunto haciendo que el niño sea parte del proceso. Si el niño es muy pequeño, no podrá contribuir con su construcción, pero si le puedes enseñar que las tarjetas que vamos a utilizar están asociadas con un hábito (ejemplo: el rato de cepillarse los dientes le enseña que esa tarjeta tiene un dibujo de un cepillo). Se pueden utilizar tarjetas, fotos, dibujos o lo que ustedes consideren óptimo para la edad de su hijo.
  4. Así mismo, pueden organizar el orden de las tarjetas juntos. La idea de esto es que ellos se sientan parte del compromiso de respetar ese cronograma. Cuando sientan ganas de saltarse los pasos recuérdenle que el/ella escogió ese orden. En momentos de berrinche, la negociación no es nunca una buena salida porque le abre la puerta al chantaje emocional.
  5. Si la herramienta es atractiva y llama la atención de los pequeños será más fácil que ellos quieran utilizarla. A ellos les encantan los calendarios interactivos, pueden utilizar tarjetas reversibles, pinzas u otros para señalar que ya han cumplido la actividad.
  6. ÚSALO! Los niños aprenden por repetición. Repite miles de veces, te sorprenderá lo rápido que ellos empezarán a utilizarlo por si solos.

Disciplina Positiva – Educando con amor

 

Partimos de esto que es evidente, hay niños que se portan bien y hay niños que se portan mal, pero ¿Que hacen las mamás de esos niños que se portan bien?

Establecen límites claros

La idea de los límites no es solo enseñarles a obedecer sin formar su propio criterio, si no darles herramientas que les ayuden a integrarse de manera armónica a una sociedad. Esto no significa que busquemos crear robots, si no que, eduquemos a nuestros hijos en empatía para que vivan felices a través de un manejo adecuado de las emociones.

La disciplina tradicional, con la cual muchos de nosotros crecimos, utiliza castigo y recompensa para modificar comportamientos, lamentablemente, esto es conductual y se limita a eso pero no nos permite llegar a una comprensión de que está bien y que está mal. La disciplina positiva parte del concepto de prevenir en lugar de reforzar comportamientos negativos tales como: no muerdas, no corras, si no compartes te voy a quitar los juguetes, etc.

Esto nace desde el amor y las emociones positivas y se puede aplicar desde temprana edad. Tenemos la idea de que la edad de las travesuras y los desafíos inicia a los dos años pero cada vez vemos con más frecuencia que estos ¨comportamientos¨ se presentan incluso desde los quince meses o antes.

Creo que todos nos llevamos una gran sorpresa a ver como nuestros angelitos empiezan a despertar a la vida y junto con ese despertar aparecen muchos comportamientos que no sabemos cómo manejar porque nos damos cuenta que un simple ¨NO HAGAS ESO¨ no funciona como nosotros pensamos que debe funcionar.

Pero vamos a la práctica.

¿Cómo?

La disciplina positiva se puede aplicar desde temprana edad y existen ciertas reglas que debemos tomar en cuenta, pero antes que nada hablemos de dos conceptos que a mí me encantan:

  1. Conciencia
  2. Empatía

Menciono conciencia porque somos nosotros en nuestro rol de adulto quienes debemos enseñarles a vivir conscientemente  por medio del ejemplo.  Antes de aplicar cualquier acción, ya sea preventiva  o correctiva, vamos a pensar que cualquier cosa que hagamos o digamos tendrá su consecuencia lógica. Les doy un ejemplo:

Hace no mucho tiempo se utilizaba la técnica del time-out para que el niño tuviera tiempo para pensar. Ahora, imagínate tú, reclamando a tu pareja porque no te ha llamado en todo el día cuando te dejo plantado y que él o ella en respuesta te manden a la esquina a sentarte en una silla a pensar ¿Cómo te sentirías? ¿Te ayudaría esto a calmarte y poder ver las cosas desde afuera? Ahora, imagina que cada vez que algo te haga sentir irá, frustración o cualquier otra emoción ¨negativa¨ te mande a pensar en una silla ¿No relacionarías la reflexión con algo negativo?

El otro día viendo un video de una educadora española, cuyo nombre lamentablemente no recuerdo ( el video desapareció en el ciberespacio porque me quede dormida, era muy tarde), escuche esta idea que quedo resonando en mi cabeza y que siento que probablemente me ha marcado de por vida. Ella decía que es común escuchar a los padres decir ¨Mi hijo no me escucha¨ a lo que ella respondía ¨No hace falta que te escuche, te está observando¨. Nuestros hijos aprenden de nosotros cada segundo, no podemos pedirles a gritos que no griten, es lo mismo que intentar evitar la violencia con más violencia (el clásico correazo porque le pego al hermano o le mordió al amigo). Lo que si podemos hacer es ser conscientes  cada segundo del ejemplo que estamos dando. Pero seamos realistas, hay veces que inclusive a nosotros nos cuenta controlar esos impulsos, entonces  ¿Qué podemos hacer? Podemos enseñarles que a veces dan ganas de gritar y que esas ganas de gritar vienen de una emoción que se llama ira, frustración, celos, pero que existen maneras para manejar ese impulso sin romper todo lo que encuentras a tu alrededor (cosas y personas). ¿Nos hemos detenido a pensar que los niños están experimentando todas sus emociones a esta edad por primera vez? Hagamos como que conocieran a alguien, presentémosles las emociones con nombre y apellido al estilo ¨Hola hijo, eso que acabas de sentir se llama ira y la sentiste porque te quitaron algo que tú no querías compartir pero tienes estás opciones para manejar ese sentimiento¨.

En cuanto a la empatía. Queremos que nuestros hijos aprendan que son las emociones y que sepan que podemos elegir dominarlas pero que, si finalmente, no puedes reprimir tu grito, porque esa es tu manera de manejar el estrés, tienes la opción de gritarle al universo pero no debes gritarle al amigo/pareja/mamá/papá/hermano porque él no tiene la culpa de lo que estás sintiendo.  Al darle a tu hijo la conciencia de lo que es una emoción como por ejemplo la tristeza, le das a tu hijo la capacidad de entender que siente el otro cuando llora, generando un deseo innato de querer ayudar porque siente empatía.

Si eres mamá o papá y te pareces en algo a mí, en este momento ya estarás diciendo, listo, me compró en donde firmo. Digo esto porque hasta el momento no he conocido una padre que no quiera que su hijo sea un buen ser humano y este parece ser un buen camino para llegar a la meta. Quiero contarles que muchos psicólogos y psiquiatras reconocidos vienen estudiando la Disciplina Positiva desde hace  más o menos 97 años, es decir, no es ninguna improvisación. Y, para suerte de todos, desde entonces han desarrollado varias herramientas que nos ayudan a llevar está hermosa teoría a la práctica.

Te doy la bienvenida al Blog Mamá Gallina. Aquí podrás encontrar todo tipo de tips y estrategias para educar a tus pequeños con disciplina positiva y mucho amor. Si te gusto este post, los siguientes te encantarán.